miércoles, 13 de abril de 2016

Elecciones de Junio 1966.

Joaquín Balaguer había regresado de su exilio el 28 de junio y Juan Bosch el 25 de septiembre de 1965, cuando ya habían cesado los combates militares. Ambos líderes se preparaban para enfrentarse por primera vez en unas elecciones. Balaguer representaba a las fuerzas sociales ultra conservadoras, de tradición trujillistas y Bosch a las fuerzas liberales y democráticas. Muy pronto reaparecieron los ataques y las acusaciones entre los seguidores del PRD y el Partido Reformista, una organización fundada el 1 de agosto de 1964. Los grupos radicales de la izquierda, que se mostraron inconformes con los acuerdos que le pusieron fin a la revolución, agitaban por continuar la lucha armada como vía para establecer un gobierno vinculado a la Unión Soviética o a la República Popular China, las dos potencias comunistas de la época que rivalizaban en el mundo con los Estados Unidos, en la larga era de la Guerra Fría.

República Dominicana aún estaba invadida por tropas de los Estados Unidos y de otros países americanos. Ningún soldado extranjero se retiraría del país hasta tanto no se celebraran las elecciones. Y las tropas invasoras tenían órdenes precisas para proteger a sus defendidos y atacar e intimidar a sus contrarios. El Presidente Johnson y sus aliados del continente americano encontraron razones para incrementar el envío de nuevos soldados, hasta superar los  42 mil los miembros de los cuerpos armados que vinieron con la misión de impedir, por cualquier medio, que Bosch retornara al poder.

"Los consejeros del Presidente Johnson prepararon un libreto detallado para ejecutar la farsa electoral que se desarrollaría en República Dominicana en las que el doctor Joaquín Balaguer sería su candidato favorito". Para alcanzar ese objetivo estratégico era necesario, primero, lograr que una gran cantidad de votantes acudiera a las elecciones "porque eso favorecía a Balaguer". En ese sentido, era necesario "persuadir a García Godoy de que montara una gran campaña a través de medios poderosos de radio y televisión en manos del gobierno provisional a favor de que la gente acudiera a votar". La campaña a favor de las elecciones se desarrollaría también a través de las escuelas, las organizaciones cívicas y religiosas. Para despertar la confianza de la población en el montaje de los comicios, la Comisión Electoral de la OEA, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y reporteros de medios extranjeros vendrían al país en calidad de observadores.

Segundo, era muy importante "mantener al PRD, con o sin Bosch, en la contienda de manera que las elecciones tuvieran sentido". Había que crear un ambiente que dejara bien claro que los Estados Unidos apoyaría al ganador, sin importar quién fuera. Para ese propósito, el embajador Bunker de los Estados Unidos "establecería contacto directo con Bosch como forma de evidenciar un tratamiento igualitario". La idea era que el PRD no se retirara de las elecciones porque "sin su participación, la consulta electoral resultaría insabora y, en cierto modo, inefectiva". Una masiva abstención electoral promovida por el PRD, el PRSC y los grupos de izquierda habría conducido a la anulación de los comicios "porque Balaguer no acumularía el porcentaje mínimo de votos que establecía la ley electoral".

La campaña electoral quedó abierta el 2 de marzo de 1966. La Junta Central Electoral estaba presidida por Ángel Liz, un ex dirigente de la Unión Cívica Nacional, Álvaro Arvelo y Darío Balcácer. De manera que los partidos interesados en participar en las elecciones tendrían tres meses para desarrollar su campaña.

El primero en elegir sus candidatos fue el PRD. En su tercera Convención Nacional, celebrada en Santo Domingo entre el 9 y 10 de abril, sus delegados aprobaron participar en las elecciones, reformar los estatutos del partido y aprobar el plan de gobierno. Bosch fue elegido a unanimidad candidato presidencial, mientras Antonio Guzmán derrotó a Virgilio Maynardi Reyna para la candidatura vicepresidencial.

Una semana después, el Partido Reformista proclamó al binomio Balaguer-Augusto Lora. El PRSC y el Movimiento Revolucionario 14 de Junio decidieron apoyar al binomio Bosch-Guzmán, pero Bosch no aceptó el respaldo del 1J4. La Unión Cívica Nacional presentó a Rafael Filiberto Bonnelly, acompañado de Abel Fernández Simó.

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